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domingo, 2 de octubre de 2011

Hitofudegaki no bigaku #6 -- Tienda de conveniencia

PATiPATi 10.2007 – Hitofudegaki no bigaku #6
El tema de este mes ------ "Tienda de conveniencia"


El verano ha terminado.

Para mí, el verano es un tiempo en el que pasan muchas cosas, en agosto. En el verano de este año, no he hecho nada que pueda llamarse veraniego. Ah, cuando conseguimos aparecer en la portada de PATiPATi, llevé un yukata y comí sandía, eso es todo. En ese sentido, por hacerme tener mi única pizca de verano, le estoy agradecido a PATiPATi.

Bien. Esta vez, planeo también progresar con mi escritura usando un tema propuesto por un lector. Esta vez, es un tema aleatoriamente casual.

"Tienda de conveniencia"

Un. Yo mismo la uso mucho. Especialmente, ya que estoy trabajando en esta especialidad, voy a varios lugares de trabajo, así que las encuentro muy útiles. Además, si es dentro de la ciudad, no importa donde vayas, habrá más o menos una en un radio de 100 metros. Supongo que Japón es el único en ser algo semejante a un gran país de tiendas de conveniencia.

Primero, intentaré listar las cosas que a menudo compro en la tienda de conveniencia.

Bebidas, helado, comida empaquetada, revistas, chicles, dulces y demás, generalmente, la mayoría son cosas como estas. Además de esto, también es de gran ayuda para mí de incontables maneras.

Oh, sí. De hecho, también tengo la experiencia de trabajar a media jornada en una tienda de conveniencia. En los días en los que aún no podía hacer una vida con mi banda, hice cosas como hacer malabares con eso y otros trabajos a media jornada. Por cierto, trabajé en Seven-E●ven y Po●ra (risas). Así que puede que esté patrocinando un poco estas dos tiendas de conveniencia (risas).

Entonces, esta es una historia que viene de cuando estaba trabajando a media jornada en mi ciudad natal (Fukuoka). Había ahorrado para mudarme a Tokyo haciendo trabajos manuales, pero aún quedaban casi 3 meses para mudarme, así que con el entusiasmo informal de pensar que trabajaría a media jornada en una tienda de conveniencia como reponedor, empecé ese trabajo. Trabajaba desde las 21:00 hasta más o menos las 7:00 de la mañana, lo que se llama el turno de noche. Aunque estaba frente a la autopista, era una tienda tranqui~la por la que no se veían muchos coches conduciendo. Después de las 24:00, principalmente, rondaba la tienda yo solo, así que, además de poder trabajar a mi propio ritmo, era cómoda y agradable. Un. Supongo que me gustaba.

Allí, me encontré con un grupo de 3 chicas adolescentes.

Esas chicas aún eran estudiantes de la escuela media, se entretenían cerca del local de esa tienda todos los días, un grupo de niñas que eran lo que la gente llama "delincuentes". Casi nunca compraban nada, además, tiraban mucha basura en el aparcamiento de la tienda y tenían malas actitudes. Para ser franco, al principio, encontré sus visitas tan problemáticas que no podía hacer nada. Sin embargo, pensando en que "sólo son 3 meses de sufrimiento", no les di mucha importancia.

Así, un día.

Una de ellas, vino a hablarme tímidamente. Después de eso también, quizás porque no tenían nada que hacer, empezaron a hablarme de vez en cuando. Al principio, era sobre cosas triviales, pero poco a poco, me hablaban de sus problemas en el colegio, en casa y de sus problemas en el amor.

Era profesor, hermano mayor y amigo, todo en uno (risas).

No era malo el sentimiento de que tenía 3 lindas hermanas pequeñas. Ponían una fachada fuerte, pero sus corazones eran aún frágiles y parecía que podían romperse. Muchas veces, limpiaban el aparcamiento conmigo, cuando estaba cansado y dormía en la habitación de descanso, venían a despertarme diciendo "¡Hay un cliente!". Luego, de acuerdo a lo que oí de otros trabajadores de media jornada, después de que empecé mi trabajo, esas chicas parecían haber cambiado mucho. Limpiaban el aparcamiento apropiadamente y se iban a casa, también sus actitudes habían mejorado.

Para empezar con que también tuve un periodo problemático durante mi adolescencia, estoy seguro de que sintieron el mismo rastro en mí y abrieron sus corazones. Antes de que me diese cuenta, también me relajaba cuando me encontraba con ellas y empecé a tener ganas de ir a trabajar.

Y luego, 3 meses después, el día en que iba a dejar mi trabajo. En ese día, un turno de día se quedó libre en el último minuto, así que mi última vez trabajando fue en el turno de día en vez de en el de noche.

Por supuesto, estaba muy preocupado por esas chicas, y también tenía ganas de decirles adiós apropiadamente. Era solitario decir adiós. Así que me planteé dejar la tienda atrás sin decirles nada.

Varios días después de eso, en medio de la noche, en mi casa se recibió una llamada de teléfono. Era de la tienda de conveniencia.

Cuando contesté, eran esas chicas llorando e impidiéndome que me fuese a Tokyo. Primero de todo, estaban extremadamente enfadadas conmigo por no decirles adiós. Con la consideración del encargado de la tienda, les hablé una por una. Aún recuerdo sus últimas palabras.

"¡Así que nos dejas atrás! ¡Definitivamente, vas a ser famoso! ¡Es una promesa!"

Para ser honesto, aprecio mucho a esas chicas que confiaron tanto en mí y lamentaron nuestra despedida. Y lloré dentro de mi corazón.

Cuando colgamos, hicimos una promesa que nos pertenece sólo a nosotros 4.

Y ahora.

Me pregunto si las 3 estarán bien... Mientras pienso en ello, escribo este borrador. Esas chicas, de alguna manera, tengo la sensación de que están leyendo esta columna, así que sólo les dejaré unas palabras.

"¿Cómo estáis? ¿Estáis manteniendo nuestra promesa? Definitivamente, mantendré la mía".

Profesor, hermano mayor y amigo... De este hermano mayor de la tienda de conveniencia.

2 comentarios:

  1. ToT este chico cada vez me está gustando más, no quiero predecir nada pero... creo que me uniré a su legión de seguidoras o fans.

    Pobre Wata... te abandono por ¡¡¡Maaooo!!!

    Por cierto, ¿la entrada 5 dónde anda?

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  2. Eh! No te basta con Kame, Wata y Kamijo que ahora también quieres a Mao?! XD

    Y te lo he dicho antes, al final te vuelves fan de Mao jeje.

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